Reducir tanto la compra como el consumo. No solo se reducirá su huella de carbono, sino que también ahorrará dinero, ahorrará tiempo y se sentirá mucho menos estresado y abrumado. ¡La vida magra puede ser divertida!
Usa tu poder de compra
Las empresas quieren vender servicios y productos. Ese es su objetivo universal. Por lo general, también quieren tener clientes felices, ya que tienden a comprar de nuevo. Con nuestras decisiones sobre los productos que compramos, influenciamos directamente lo que producen las empresas.
Reducir el desperdicio
No necesitamos reutilizar o reciclar esas cosas con las que no tenemos que empezar. ¿Qué es lo que realmente necesitamos? El minimalismo no es un pedazo de pastel de todos, pero mirar concienzudamente lo que compramos, qué costos ambientales están relacionados con esos productos, es algo que cada uno de nosotros puede considerar.
Reducir el consumo
Menos es más. ¿Realmente necesitamos comer fresas todo el año? ¿No es suficiente (y en realidad es algo especial para esperar) comprarlos cuando están en temporada? Este camembert francés (a menos que usted tenga la suerte de vivir en Francia …) es muy sabroso, pero ¿vale la pena realmente esta alegría los costos ambientales?